Hace referencia a la enajenación más o menos pasajera necesaria en todo acto transcendente, cosas que en estado de racionalidad absoluta serían imposibles: cambiar el mundo, enamorarse, morir por una idea o un dios, atracar un banco o hacer arte. Dicho de otra manera, para realizar empresas que transciendan la realidad cotidiana, empresas casi o totalmente condenadas al fracaso, es necesario creer en lo imposible, hacerlo posible
en el universo interior del sujeto para luego externalizarlo, hacerlo realidad. Y aunque esto pueda acarrear casi siempre consecuencias nocivas para la salud de los implicados, es absolutamente necesario para que la vida como experiencia sea todo lo que puede ser, aunque duela. Rilke decía que no quería que le quitaran sus demonios porque con ellos se irían también sus ángeles. Sin duda sabía de qué hablaba.CIRCUITOS CERRADOS
(Francesc Torres, artista nacido en Barcelona en 1948. En 1967 se traslada a París donde vive y trabaja hasta el año 1969. En 1972 se traslada a Estados Unidos (Chicago), y posteriormente se traslada a Nueva York, donde reside desde el año 1974, con un intervalo en Berlín del 86 al 88).
Links: http://www.fundacion.telefonica.com/at/francesc.html
http://www.elpais.com/articulo/cataluna/Francesc/Torres/arte/incomodo/elpepucul/20080605elpcat_26/Tes

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